Los terremotos del 24 de junio en el centro-norte de Venezuela pasaron de la emergencia a una difícil fase de recuperación temprana.
Una potente secuencia M7,2 y M7,5 afectó el centro-norte de Venezuela el 24 de junio. La OPS y otras agencias de la ONU documentaron necesidades importantes de salud, alojamiento, protección, acceso y servicios esenciales.
Al 11 de agosto, Associated Press reportó más de 6.300 muertes. La OPS describió la entrada de la respuesta sanitaria en recuperación temprana, enfocada en restaurar servicios, fortalecer referencias y prevenir emergencias secundarias de salud pública.
El Banco Mundial estimó US$19.600 millones en daños físicos directos. Son cifras reportadas en cortes específicos, no totales finales permanentes. Las herramientas de recuperación deben separar evidencia observada de modelos y proteger los datos personales.